
Todas las fiestas bíblicas (que aparecen en la Torá) tienen la fecha exacta de su celebración. Esto no ocurre con Shavuot. Sobre esta festividad sólo esta escrito que deben contarse siete semanas a partir del segundo día de Pesaj. (Devarim, Deuteronomio, XV, 9 - 10)
Shavuot (que significa semanas) es realmente el complemento de Pesaj.
Sin Shavuot la fiesta de Pesaj no tendría sentido, pues la liberación física del pueblo sólo tiene valor si se complementa con la liberación espiritual por medio de la entrega de la Torá.
Ajad Haam formuló el siguiente pensamiento sobre Moshé:
“Con el éxodo de Egipto los amos dejaron de ser tales (Éxodo XV, 4), más los esclavos no perdieron su condición de esclavos, y Moshé los tuvo que educar en una atmósfera de libertad.”
La salida de Mitzraim tenía como objetivo el retorno a la Tierra de Israel.
El camino por el desierto tenía como propósito, conducirlos al Monte Sinaí:
- para que oigan los Diez Mandamientos, que posteriormente se convirtieron en la base de la ética y la moral universal.
- para entregarles la Torá. La Torá es un conjunto de normas de vida que conforman la idiosincrasia del pueblo judío, no es sólo un tesoro cultural, teórico.
Uno de los nombres de Shavuot es Zmán Matan Toratenu (El tiempo de la entrega de la Torá).
¿Por qué Shavuot se denomina Zmán Matan Toratenu y no Zman Kabalat Hatorá (Tiempo de recibimiento de la Torá)?
Pues, la Torá fue dada una única vez en la historia, al pie del Monte Sinaí, pero cada generación debe emprender el acto de recibir la Torá.
La entrega de la Torá es única, el apropiarse de ella, el vivir dentro de ella es un acto particular.
Desde que Dios entregó la Torá en el Monte Sinaí, en el desierto que era entonces “tierra de nadie”, hasta ahora que tenemos nuestro propio Estado, conservamos nuestra individualidad como nación gracias a la Torá.
Decía Golda Meier: “no se necesita cumplir las Mitzvot para ser un buen judío, pero se necesita saber cuales son las Mitzvot que no cumplo”
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