Los hechos que acontecen en Israel nos envuelven en un sentimiento de inquietud y angustia; pero a su vez, nos obligan a estar atentos, a agudizar la mirada para comprender la complejidad de los sucesos y vislumbrar el horizonte de lo que sucede.
Como judíos, Israel nos interpela. Como educadores judíos, el compromiso de mantener los lazos con el Estado Judío, problematizar la realidad e involucrarnos con los sucesos y los debates que se despliegan a partir de estos hechos, es parte esencial de nuestra tarea.
Informarse -en el sentido cabal del término-, explicarles a nuestros janijim / talmidim y a nosotros mismos lo que está pasando, comparar opiniones y construir criterios propios, comprendiendo que la realidad es sumamente compleja, son formas de fortalecer nuestra identidad en estos difíciles momentos.